HORA DE PENSAR MÁS EN NOSOTROS MISMOS

HORA DE PENSAR MÁS EN NOSOTROS MISMOS

Por Mercedes Sánchez
Coach Individual y de Equipos

Son cada vez más las personas que de alguna manera buscan recursos para estar en armonía consigo mismas. Sacar tiempo para nosotros es tan importante como el tiempo que le dedicamos a los demás y a las actividades que hacemos cada día.

Hay veces que nos empeñamos en gastar nuestra energía en cosas que creemos son prioritarias y dejamos de lado, lo que realmente quisiéramos ser y hacer. Situación que obstaculiza el poder disfrutar de nuestro presente y nos adentra a una casi invisible fatiga emocional.

El estar expuestos a una enorme sobrecarga de estímulos, muchas veces hace que mantengamos esa sensación de que todo va rápido y es urgente. El aceleramiento y la prisa, nos potencia la autoexigencia y la obligación de cumplir al máximo con los cánones que la vida social, familiar y laboral exige hoy. Lo peor, es que nos acostumbramos a soportarlo al límite y es entonces cuando sin darnos cuenta, termina afectando nuestro bienestar físico y emocional.

Desafortunadamente, algunos llegamos a experimentar esos momentos donde el cansancio es tan relevante que aunque seguimos cumpliendo con la rutina de cada día, solo queremos parar, perdernos y desconectar. Llega ese instante en que nos preguntamos ¿Dónde queda la persona? ¿Dónde estoy yo?.

Es entonces cuando se hace necesario equilibrar las prisas con las pausas y contemplar aspectos importantes de nuestro yo que por algún motivo dejamos de atender pero requerimos para reforzar nuestros valores y nuestras emociones.

Recuerdo cuando empecé a escuchar mis emociones y cuando de mi voz surgían frases como “antes me reía más” , “tengo ganas solo de…” “estoy exhausta”, “extraño…”, me di cuenta que había que hacer un apropiado descanso y quise entonces compartir tiempo de calidad junto a mi familia y amigos. Decidí retomar esas cosas que me permitían ser y hacer con simpleza y alegría.

Regrese con las personas que por fortuna siempre están allí para regalar un abrazo, una sonrisa y una buena taza de café. Volví a la esencia de grandes momentos como el de decir “gracias”, fui  sutilmente regañada por mirar sin sonreír. Baile y sentí como adolescente la música que por algún momento apague en el camino, escuche las voces serenas y alegres de quienes aún me acompañan a soñar y ser.

Sin distracciones más allá que las ganas, contemple las miradas, sentí los abrazos y disfrute de las risas y las voces de mi alrededor. Emplee toda mi capacidad para procesar y disfrutar de cada instante y cada día.

Recordé la importancia de mirar con gratitud, mantener una leve sonrisa  y la necesidad de siempre tener un instante único y exclusivo para compartir con los amigos, la familia y conmigo misma.

Ha sido un regalo incalculable poder sacar un tiempo único y exclusivo para ser consciente de momentos que antes fueron ajenos o extraños y vivir intensamente aquellas cosas que sin darme cuenta iba dejando pasar y lo mejor, fue regresar al trabajo y a la rutina con muchas ganas, con ideas más claras y más segura de mi misma.

TIEMPO PARA HACER LO QUE REALMENTE NOS GUSTA

Y es que encontrarse con uno mismo ayuda a que estemos seguros de quienes somos, sepamos lo que queremos en la vida y respondamos a esas preguntas que en algún instante surgen y nos hacen cuestionar cómo es una vida feliz o qué quiero y dónde quiero estar.

La necesidad de invertir tiempo en conocernos, reconocernos y fortalecernos, es una oportunidad que nos permite reforzar el equilibrio emocional y nos lleva a entender en que lugar de nuestra trayectoria nos encontramos. En ese camino de búsqueda interior, también podemos evocar con más fuerza nuestros valores, habilidades y actitudes frente a la vida.

Invertir cada día al menos diez minutos en nosotros mismos ayuda a mantenernos relajados. Pasar tiempo con la familia, con los amigos, realizar actividades que nos gustan, encontrar espacios para estar a solas, caminar y practicar ejercicios de relajación como mindfulness, son opciones para sentirnos bien y centrarnos en nosotros mismos.

Si realmente queremos equilibrar las prisas y hacer una importante pausa en nuestro camino, vale la pena recordar que la felicidad proviene de nuestras acciones y una de ellas, es dedicar ese tiempo a cuidar nuestro yo. A nuestro alrededor, siempre tendremos opciones y personas especiales para acompañarnos pero también hay que recordar que solo hay una actitud para lograrlo y es la que queramos poner nosotros mismos.

“Porque la vida no te está sucediendo. La vida te está respondiendo”

 

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Que la risa no le gane a la sonrisa

Mercedes Sánchez
Community Manager &
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