Aún existe la creencia de que antes de enfrentarnos a cosas nuevas, debemos sentirnos confiados, pero lo cierto es que más que perseguir la confianza, hay que construirla con acciones.
Por Mercedes SánchezCoach Individual y de Equipos
Tras despedir el verano, damos paso al otoño lo que implica además de sujetar entre las manos el abrigo, dejarnos sorprender por la lluvia, caminar mientras crujen las hojas muertas entre los pies y entrar a un escenario donde hay un delicado marchitar.
Cuando haces parte de un equipo,además de entremezclar habilidades y talentos, aprendes a trabajar con otros un mismo propósito y aprendes a confiar y confías.
Para olvidarse por completo de la rutina laboral, disfrutar de las vacaciones y regresar con un alto nivel de rendimiento a la empresa, se aconseja un mínimo de 7 a 14 días de descanso continuo.
Las personas seguimos gastando un tercio de nuestra vida en nuestro trabajo, un tiempo en el que también es importante aprender a generar espacios para crear, sentir, creer, experimentar, renovarnos, hacer e innovar sin perder en el camino la naturalidad y la diversión.
Uno de los mensajes que me ha impactado leer, ha sido el que dejó escrito en VeloNews, la deportista Kelly Catlin. En sus últimas reflexiones evocó la importancia de aprender a parar, reconocer los límites y pedir ayuda si realmente se quiere llegar a una meta.
El Mindfulness se ha convertido en uno de los programas clave contra el estrés laboral, la epidemia que perjudica la salud mental y física de los trabajadores, así como a la producción de las empresas y organizaciones de hoy.
Las ventajas que trae enero es que venimos de una época donde la alegría, las celebraciones entre la familia y los amigos, nos han generado esas ganas de ilusionarnos, emprender, arriesgarnos por hacer cosas nuevas y alcanzar propósitos que como único fin, buscan que seamos y estemos mejor.