Aún existe la creencia de que antes de enfrentarnos a cosas nuevas, debemos sentirnos confiados, pero lo cierto es que más que perseguir la confianza, hay que construirla con acciones.
Por Mercedes SánchezCoach Individual y de Equipos
Tras despedir el verano, damos paso al otoño lo que implica además de sujetar entre las manos el abrigo, dejarnos sorprender por la lluvia, caminar mientras crujen las hojas muertas entre los pies y entrar a un escenario donde hay un delicado marchitar.
Uno de los mensajes que me ha impactado leer, ha sido el que dejó escrito en VeloNews, la deportista Kelly Catlin. En sus últimas reflexiones evocó la importancia de aprender a parar, reconocer los límites y pedir ayuda si realmente se quiere llegar a una meta.
Las ventajas que trae enero es que venimos de una época donde la alegría, las celebraciones entre la familia y los amigos, nos han generado esas ganas de ilusionarnos, emprender, arriesgarnos por hacer cosas nuevas y alcanzar propósitos que como único fin, buscan que seamos y estemos mejor.
Cuando se acaban las fiestas y los encuentros quizás más entrañables del año, es cuando surge un gran nivel de optimismo y esas intenciones de hacer cambios o marcar nuevos objetivos. Queremos que nos ocurran cosas nuevas e importantes.
Son cada vez más las personas que de alguna manera buscan recursos para estar en armonía consigo mismas. Sacar tiempo para nosotros es tan importante como el tiempo que le dedicamos a los demás y a las actividades que hacemos cada día.
La sociedad de hoy tiene la urgente necesidad de buscar personas proactivas, con capacidad de razonar, sonreír, dialogar y transmitir en su conversación sosiego. Queremos ser y encontrar en nuestro camino gente que actúe con calma, que optimice y disfrute de su tiempo y de la vida.
Por Mercedes Sánchez Coach Individual y de Equipos
Recuerdo que le dije a mi hijo, llámame cuando llegues con la bicicleta al parque, así lo hizo pero como todas las madres, no estamos tranquilas hasta que regresan a casa.